Por Esmeralda Alvarado / The Nexus Coffee / Foto : Palma
En el vibrante mundo del arte hondureño, pocos artistas logran capturar la esencia de la vida rural y la riqueza cultural con la intensidad y precisión que distingue a Zippio Yerald Zúñiga Casanova.
Este talentoso pintor, originario de Tegucigalpa y radicado en San Pedro Sula, ha convertido su pasión en una carrera profesional desde 2017, especializándose en un hiperrealismo que roza lo fotográfico.
Sus obras no solo retratan rostros y escenas cotidianas, sino que las elevan a un nivel de detalle tan exquisito que invitan al espectador a tocar las texturas, sentir la luz y percibir el aroma de los elementos representados.
Lo que hace única la obra de Zippio es su maestría al pintar los arbustos de café: cada hoja, cada cereza madura en tonos vibrantes de rojo y verde profundo, se reproduce con una fidelidad asombrosa, como si fueran fotografías tomadas al amanecer en las fincas hondureñas.
Este enfoque hiperrealista transforma el café (uno de los orgullos nacionales) en protagonista de historias visuales llenas de vida, donde las manos de las recolectoras, el follaje exuberante y los granos relucientes cuentan la narrativa de esfuerzo, tradición y belleza natural que define a Honduras.
Su compromiso con promover la caficultura y la identidad hondureña lo ha llevado a participar en eventos de gran relevancia internacional. Por segunda vez, Zippio estará presente en Cafexpo, la prestigiosa exposición que reúne a miembros de toda la cadena mundial de la caficultura (productores, exportadores, tostadores y compradores de todo el planeta).
En este espacio global, sus pinturas no solo exhiben arte, sino que sirven como embajadoras visuales del café hondureño de excelencia, destacando su calidad superior junto al cacao y el tabaco.
Con una trayectoria que incluye exposiciones en Sudamérica, Norteamérica y Europa, membresía en la Academia Mundial de Arte de Francia (donde funge como embajador en Honduras) y una dedicación incansable como docente y promotor cultural, Zippio Zúñiga invita a redescubrir lo bello de su país a través de cada pincelada.

The Nexus Coffee: ¿Cuándo inició su vida artista?
Zippio: Bien, como artista, ya a un nivel profesional comencé en 2017. Y durante ese tiempo me dediqué a trabajar en lo que es el retrato y inicié a exponer a partir de 2020. Comencé internacionalmente haciendo exposiciones virtuales en bastantes países de Sudamérica, Norteamérica y en Europa.
¿Así fue como usted se dio a conocer internacionalmente?
Sí, básicamente en la época de la pandemia.
¿Cuál es su mayor inspiración?
Bien, como inspiración tengo a mi familia, tengo a mis hijos y a mi esposa, que son el pilar que sostiene mi fuerza y mi esfuerzo, básicamente.
¿Nos puede hablar acerca de las facetas que ha tenido como artista?
Bien, antes de dedicarme de lleno a lo que era la pintura, yo era un publicista, me trabajaba en diseño gráfico, trabajaba en todo lo que era campañas para empresas y trabajando en agencias. Y una vez que tomé la decisión de dedicarme de lleno a lo que era la pintura, me quedé… me quedé… porque me apasionó, me enamoró el trabajo, la vida, la vivencia de crear y ver el resultado del esfuerzo, de la obra, de la inspiración, de las ideas, verlas tomar vida y de repente contar una historia que el espectador se identifica.

¿Y la faceta de maestro cómo la está viviendo?
Me apasiona, yo estoy dándole clases a niños y adolescentes, también tengo adultos en clases privadas, pero sí estoy dando clases en una escuela bilingüe y doy clases desde los más pequeños hasta los seniors. Y en todos he visto que son chicos receptivos, que les gusta, que entienden lo que es el arte, la forma de comunicarse por medio de la plástica, por medio de la técnica, porque no solamente a ellos les enseño pintura, también los motivo a que incursionen en escultura.
¿Cuál es la técnica que usted más domina y con cuál se siente usted más identificado a la hora de pintar?
Es un poco complicado de responder porque en todas las técnicas o los tipos de medios plásticos que he trabajado, en todas me he apasionado de maneras distintas. Es como enamorarme de una en particular y vivirlo, sentirlo, trabajar con esta técnica hasta ver hasta dónde puedo llegar. En cada una es una experiencia distinta, por lo que no podría decirle que tengo una predilecta. En realidad, todas tienen algo especial. Todas tienen una forma de poder expresar y eso es lo que yo busco. Obviamente, el resultado en todas es similar porque yo trato de llevar mi obra hasta el realismo o el hiperrealismo. Entonces, tanto como la acuarela o el carboncillo.

¿A qué países ha llegado con sus pinturas?
Yo he trabajado, he expuesto ya en Suramérica, en varios países. En Colombia estuve presencial en la Casa Presidencial exponiendo con otros artistas latinoamericanos. He expuesto en Perú, en Argentina; he expuesto en Norteamérica y en Francia. Ahí tuve la oportunidad de ser admitido como miembro de la Academia Mundial de Arte, en Francia, llegando a ser embajador de la Academia aquí en Honduras, tratando de representar lo mejor que puedo a la Academia con mi trabajo… y sigo siempre trabajando, exponiendo mi trabajo internacionalmente.
¿Qué lo motiva a usted a promover la cultura de Honduras a través del arte?
A mí me apasiona mi país, me gusta mucho Honduras, su gente, los lugares que nos distinguen, nos separan y eso es algo que el mundo debería de conocer y me considero como un embajador cultural al mostrar mi obra tanto en exposiciones nacionales como internacionales. Siempre estoy buscando mostrar lo bello de Honduras y destacar temas tan importantes como que el café hondureño es de lo mejor que existe junto con el cacao o con el tabaco que es considerado como de lo mejor que hay y pues por eso mismo es que yo busco entre esos temas el tema del café, el cual lo he estado desarrollando y gracias a la apertura que me ha dado y la oportunidad que he tenido con Cafexpo de poder mostrar mi trabajo y que ha sido bien aceptado por todo el público y gracias a esa aceptación es que nuevamente estaría en esta segunda edición de Cafexpo mostrando mi trabajo, obviamente tengo que presentar algo que esté al nivel, siempre estoy buscando un poquito que sea un poco diferente, tal vez lo logre, sin embargo la esencia es mostrar la belleza de mi país o en todo caso, en el caso del café, lo bello que es el detalle de una matita de café o la cereza del café y poderlo transmitir… esa pequeña historia que se cuenta en una obra entre lo que es la mujer o la familia hondureña y la producción de café.

¿Cuáles son los anhelos como artista, los anhelos de este personaje que es muy importante para Honduras?
Sí, me encantaría a futuro poder llevar mi obra afuera del país, poderla presentar en exposiciones o en giras entre países y como le decía me encantaría ser un embajador cultural de Honduras por medio del arte que puedan conocer de todas las cosas bellas que tenemos, tanto de las personas como de los lugares o los productos que Honduras presenta al mundo.

