Por The Nexus Coffee / Foto : The Nexus Coffee
Después de varias semanas de descensos continuos en el mercado internacional, el precio del café arábica en la bolsa de Nueva York (ICE) logró una notable recuperación este lunes 9 de marzo de 2026, al cerrar en torno a los US$297.10 centavos por libra con un aumento del 1.30% respecto al cierre anterior.
Este repunte marca el nivel más alto en tres semanas y rompe temporalmente la tendencia bajista que había predominado desde inicios de año, cuando los futuros superaban los US$350 centavos en la Intercontinental Exchange.
El impulso alcista se explica principalmente por factores de oferta inmediata y disrupciones logísticas globales. La guerra en Irán ha provocado el cierre del Estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio marítimo, lo que ha elevado drásticamente los costos de flete, seguros y combustible para los envíos de café.
Además, datos del Ministerio de Comercio Exterior de Brasil (Secex) confirmaron una fuerte caída en las exportaciones brasileñas de café durante febrero de 2026 (-17.4% interanual), limitando la disponibilidad temporal en el mercado y generando compras de cobertura entre importadores y tostadores.
Analistas destacan que estos elementos de corto plazo han contrarrestado las presiones bajistas derivadas de las proyecciones de abundancia futura.
A pesar del repunte actual, el mercado sigue atento a las expectativas de una cosecha récord en Brasil para el ciclo 2026/27 (estimada en 66.2 millones de sacos por Conab, +17.2% interanual), junto con incrementos en Vietnam y otros orígenes, lo que podría llevar a un superávit global y recomposición de inventarios.
Los pronósticos a mediano plazo apuntan a una corrección gradual de precios hacia niveles más bajos durante el resto de 2026.
Modelos macroeconómicos y firmas como Trading Economics estiman que el café podría cerrar el trimestre en torno a US$291-US$292 centavos por libra, con proyecciones anuales que sugieren un promedio por debajo de los US$260 centavos en 12 meses, impulsado por la mayor oferta anticipada y la ausencia de eventos climáticos graves en las principales regiones productoras.
Aunque el repunte del lunes ofrece un respiro a los productores tras semanas de caídas, el consenso del mercado indica que la tendencia general en 2026 seguirá presionada a la baja por el equilibrio entre oferta y demanda, a menos que surjan nuevos riesgos climáticos o geopolíticos que alteren el panorama.

