23.05.2026

Cafetaleros heredan la tradición y apuestan por la excelencia

Mauro Cruz durante una entrevista con el equipo de The Nexus Coffee en su finca de San Nicolás, Santa Bárbara.
Mauro Cruz durante una entrevista con el equipo de The Nexus Coffee en su finca de San Nicolás, Santa Bárbara.
Por The Nexus Coffee / Foto : Reyes

En las montañas de Honduras, donde el café representa mucho más que un cultivo, nuevas generaciones de productores ha tomado las riendas de fincas familiares centenarias con un enfoque renovado: producir más, mejor y con rigor técnico.

Uno de estos productores es Mauro Cruz, caficultor de San Nicolás, Santa Bárbara, quien con disciplina y visión continúa un legado familiar mientras impulsa la modernización de su finca.

Mauro forma parte de una familia con 100 años dedicados a la producción de café y que ha dejado una huella importante en la comunidad porque a lo largo de una centuria ha mantenido una fuente de ingresos económicos para otras familias, cuyos miembros adultos han llegado a trabajar.

Mauro Cruz continúa con orgullo la tradición centenaria de su familia, que lleva 100 años dedicada a la producción de café en Honduras.
Mauro Cruz continúa con orgullo la tradición centenaria de su familia, que lleva 100 años dedicada a la producción de café en Honduras.

“Nosotros somos 100 años de generación en producción de café. Mis abuelos fueron productores, mi papá es un productor. Hoy ya ha dejado ese legado en manos de los hijos, que somos nosotros, somos varios, verdad, y estamos produciendo café”, relata con orgullo en una entrevista con The Nexus Coffee.

La finca de 12 manzanas, situada en la aldea Cruz Grande, es una herencia de su padre, quien la “manejaba de manera empírica”, pero hoy, Mauro la ha intervenido técnicamente desde hace tres años tras los problemas provocados por la roya.

Convencido de la importancia de la asesoría especializada, Mauro se acogió a la estrategia Renovar sin dejar de producir que el Instituto Hondureño del Café (Ihcafe) desarrolla en todo el país para garantizar que el país seguirá entre los mayores exportadores del aromático en el mundo.

“Venimos en ascenso, queremos llegar al punto máximo de esta estrategia”, afirma. Trabajando de la mano con técnicos y cuadrillas capacitadas por la institución, como la liderada por Alex Guzmán (un miembro de la comunidad), su finca muestra un avance notable en el manejo de tejidos sin dejar de producir.

Su mayor aspiración es aumentar significativamente la producción, él cree que en dos años estará produciendo entre 45 y 50 quintales por manzana. “Eso es lo que nosotros soñamos”, asegura Mauro, quien ya observa un crecimiento interesante tras las intervenciones realizadas.

Técnicos del Ihcafe visitan la finca de Mauro Cruz un fin de semana para evaluar el avance de la estrategia Renovar sin dejar de producir.
Técnicos del Ihcafe visitan la finca de Mauro Cruz un fin de semana para evaluar el avance de la estrategia Renovar sin dejar de producir.

Las claves para alcanzar estas metas, según él, radican en la disciplina y el seguimiento estricto de las recomendaciones técnicas, oportunidad que no tuvieron las generaciones pasadas.

“Para eso lógicamente tenemos que ser disciplinados y seguir las recomendaciones que nos da el Instituto Hondureño del Café, verdad, que es el brazo derecho de la parte técnica en el país… la palabra clave aquí es disciplina”, enfatiza.

Mauro destaca el profesionalismo de los técnicos del Ihcafe en este municipio del occidente de Honduras, quienes “incluso trabajan fines de semana para apoyar a los productores”.

Mauro Cruz muestra el progreso de una planta de café intervenida como parte del manejo técnico que impulsa en su finca.
Mauro Cruz muestra el progreso de una planta de café intervenida como parte del manejo técnico que impulsa en su finca.

Más allá de los rendimientos, el café tiene para Mauro un profundo impacto social, puesto que “nos da paz social, nos da esa posibilidad de poder extender la mano a muchas familias”.

“Esta finca no es muy grande, pero los días de corte andan 30-40 personas cortando. Entonces son muchas familias beneficiadas y eso es una de las cosas que más me encanta del café”, expresa a The Nexus Coffee.

Durante el año mantiene una planilla de 10 a 15 personas trabajando semanalmente y se siente satisfecho de que, gracias al café, sus hijos están estudiando en la universidad y continúan motivados por seguir la tradición familiar.