Por Brenda Palma / The Nexus Coffee / Foto y video: Reyes
La tercera generación de la familia Sosa, en El Paraíso, Honduras, está convirtiendo la herencia cafetalera de sus abuelos en un proyecto empresarial enfocado en cafés de especialidad, con una apuesta clara por agregar valor, construir marca y conquistar compradores internacionales.
Jimena Sosa Vega, de 21 años, y su hermano Andre Sosa, acompañados por su madre, Keren Vega, crearon Inema Café. La empresa reúne producción, transformación, tostado y comercialización, con la mirada puesta en llevar sus propios granos hacia mercados extranjeros.
Bajo Inema Café, la familia comercializa Parainema Mix y Parainema Anaeróbico, dos propuestas que buscan diferenciarse mediante el origen y los procesos. Sobre este último, los hermanos explican que “es producido con técnicas de fermentación moderna para darle otros sabores al café”.
Parainema pertenece al grupo Sarchimor y corresponde a una selección desarrollada por el Instituto Hondureño del Café. Presenta porte compacto, granos grandes, alto potencial productivo y adaptación a altitudes medias, además de resistencia a la roya, de acuerdo con el programa World Coffee Research (WCR).
Más allá de una variedad, el Parainema representa una oportunidad para conectar genética, manejo agrícola y procesos de poscosecha. En una finca familiar, esas decisiones pueden transformar un cultivo tradicional en una propuesta capaz de competir dentro del segmento especializado internacional.
Tercera generación que creció rodeada de fincas de café
“La pasión en mi y en mi hermano creció desde pequeños, desde la casa, crecimos rodeados de café con mis papás y se nos inculcó de muy pequeños poder aprender todo: la finca, aprender a catar, ahora, mi hermano a tostar el café, le hemos agarrado un amor desde cero al café”, dijo Jimena a The Nexus Coffee.
Su objetivo ahora apunta más allá de las fronteras hondureñas. Jimena explica que una de sus metas consiste en llevar la marca al extranjero, después de encontrar una respuesta favorable en Honduras. Ese paso implica desarrollar mercados, identidad comercial y relaciones con compradores, por ejemplo, recientemente, participaron en la Honduras Cofee Expo, celebrada en Comayagua.
El proyecto también representa un relevo generacional, proceso mediante el cual nuevas generaciones asumen conocimientos, responsabilidades y decisiones productivas de la familia, incorporando herramientas, tecnología y nuevas ideas para mantener vigente la actividad agrícola y prepararla para el futuro.
En Inema Café, ese relevo combina tradición y especialización: los jóvenes aprenden producción, catación, tostado y fermentación, mientras convierten esos conocimientos en productos con identidad propia. La meta no consiste únicamente en continuar una finca familiar, sino en elevar su valor.
La madre de los hermanos, Karen Vega, respalda esa transformación y destaca el recorrido integral de sus hijos para adquirir conocimiento en todo el proceso de producción y tueste del café producido en la finca Los Cipreses, situada a 1,300 metros sobre el nivel del mar.
“Me siento muy orgullosa de ellos, mi hijo ha hecho un proceso de fermentación anaeróbica y ahora está en el top 10 este año”, dijo Vega a The Nexus Coffee, reflejando una nueva generación cafetalera.

