Por The Nexus Coffee
Investigadores de la Universidad de Waterloo, en Canadá, desarrollaron un recubrimiento elaborado con materiales derivados de plantas que podría transformar la fabricación de los desechables vasos de café y otras bebidas calientes, al ofrecer una alternativa a los revestimientos plásticos convencionales.
La investigación no presenta un vaso completamente nuevo, sino un recubrimiento de celulosa diseñado para sustituir la capa de plástico que habitualmente protege el interior de los vasos de papel. Esta tecnología busca facilitar su reciclaje y mejorar su resistencia.
El desarrollo combina acetato de celulosa con nanocristales de celulosa, dos componentes de origen vegetal: los investigadores aplicaron esta formulación sobre papel poroso mediante un proceso de dispersión y recubrimiento con cuchilla, para crear una barrera continua con resistencia térmica.
En los vasos de café desechables tradicionales, el papel suele incorporar una película de polietileno que evita filtraciones cuando contiene líquidos. Sin embargo, esa combinación dificulta el reciclaje, porque exige separar materiales distintos y limita el procesamiento del envase como papel convencional.
Adopción de los nuevos vasos de café en el mercado
Las pruebas mostraron que el nuevo recubrimiento conserva su integridad tras cinco días de inmersión en distintos medios, incluidos líquidos ácidos y básicos. Además, presentó mayor resistencia a la abrasión que las superficies de vasos comerciales revestidos con polietileno convencional.
El estudio reportó una reducción superior a diez veces en la transmisión de oxígeno frente al papel con acetato de celulosa sin refuerzo. La incorporación de nanocristales también mejoró la resistencia mecánica, con resultados destacados al utilizar concentraciones del material.
Según la información divulgada por la Universidad de Waterloo, el recubrimiento permaneció estable durante pruebas con agua hirviendo, aceite alimentario y diversos disolventes. Estas propiedades resultan relevantes para envases destinados a bebidas calientes y otros productos alimenticios.
Los investigadores observaron deterioro progresivo en los revestimientos de polietileno sometidos a pruebas de abrasión, mientras la nueva superficie mantuvo mayor cohesión. Ese comportamiento plantea una posible alternativa para reducir el desprendimiento de partículas de los envases convencionales.
El equipo considera que la tecnología podría permitir el uso de papel más delgado sin sacrificar la durabilidad necesaria para fabricar vasos. Si alcanza una aplicación industrial, esta característica podría reducir el consumo de materia prima y los costos a futuro.
Por ahora, los resultados corresponden al desarrollo y evaluación de un material de barrera, no al lanzamiento comercial de vasos fabricados con esta tecnología. La adopción de los nuevos vasos de café dependerá de nuevas pruebas, escalamiento industrial y evaluación de su desempeño en reciclaje industrial.

