Por The Nexus Coffee / Fotos : Daniel Castellanos
Decenas de tostadores internacionales que participaron en el Producer & Roaster Forum (PRF), celebrado a finales de marzo en San Salvador, destacan el enorme potencial de la caficultura salvadoreña y llaman al sector a convertirse en referente global del café de especialidad.
El PRF consolidó en El Salvador una plataforma única para conectar productores locales con compradores de Estados Unidos, Europa y Asia. Los participantes han coincidido en que el país centroamericano debe apostar con decisión por micro-lotes, nano-lotes, trazabilidad total, calidad extrema y relaciones comerciales a largo plazo.
Expertos y tostadores que recorrieron fincas durante el Sourcing Trip Experience elogian las características excepcionales del café salvadoreño: perfiles de sabor complejos con notas florales y frutales vibrantes, toques de chocolate y caramelo, acidez brillante y cuerpo equilibrado.
Estos atributos provienen de suelos volcánicos ricos en minerales, altitudes elevadas y sistemas de cultivo bajo sombra que preservan la biodiversidad y aportan un terroir único.
Jordan Dabov, fundador y Coffee Hunter de Dabov Specialty Coffee (Bulgaria), uno de los tostadores europeos más reconocidos, compartió su experiencia positiva cuatro días después del evento y destacó el café salvadoreño.
“Una semana llena de inspiración, cafés increíbles, conversaciones significativas y momentos inolvidables en uno de los orígenes (El Salvador) del café más emocionantes del mundo. Agradecido por la oportunidad de conocer a productores inspiradores, caminar por hermosas granjas y degustar cafés excepcionales que realmente reflejan el potencial de este país», publicó en Instagram.
El país cuenta con variedades emblemáticas como bourbon, pacamara y geisha, además de denominaciones de origen protegidas y una tradición centenaria que respaldan este camino hacia la especialidad.
Esta es una oportunidad que tiene la caficultura salvadoreña que ha registrado una reducción en la producción de 2,743,174 quintales entre la cosecha 1989/1990 (3,636,500 quintales) y la cosecha 2023/2024 (893.326 quintales), lo que representa una caída del 75,43 %, según cifras históricas del Instituto Salvadoreño del Café (ISC).
Esta ostensible reducción obedece principalmente a la contracción del área cultivada, que pasó de más de 234,600 manzanas en la década de 1990 a alrededor de 149,608 manzanas en el ciclo actual, según datos del ISC y el informe Coffee Annual del Departamento de Agricultura de Estados Unidos.
Las causas principales incluyen el envejecimiento de los cafetales, los recurrentes ataques de roya, la migración de mano de obra rural hacia centros urbanos, la baja rentabilidad de años anteriores y el cambio de uso de suelo hacia otros cultivos o proyectos inmobiliarios.
Dentro de este contexto, el PRF dejó un mensaje claro y optimista: El Salvador posee todos los elementos necesarios para revertir la tendencia y liderar el segmento premium mundial. Con micro-lotes trazables, relaciones directas con tostadores internacionales y el aprovechamiento de su diversidad varietal, la caficultura salvadoreña avanza hacia un futuro de mayor valor, sostenibilidad y reconocimiento global.

