Por The Nexus Coffee / Foto : Roberto Cerrato
Durante Cafexpo Honduras 2026, celebrada los días 20 y 21 de marzo en el Centro de Convenciones del Hotel Copantl en San Pedro Sula, expertos catadores y apasionados del café vivieron una experiencia sensorial única: una catación internacional que reunió perfiles de ocho países productores.
Taiwán, Etiopía, Bolivia, México, Ecuador, Colombia, El Salvador y Honduras llevaron sus mejores lotes para competir en aroma, sabor y complejidad, demostrando que el café de especialidad trasciende fronteras y une culturas a través de la taza.
Edwin Espinoza, destacado catador hondureño que participó en la actividad, explicó el propósito principal de esta catación: “afinar el perfil sensorial de los catadores hondureños” para que “puedan competir a nivel mundial”.
Con un enfoque técnico riguroso, los expertos locales midieron atributos como acidez, dulzor, cuerpo y notas aromáticas, comparando directamente el café nacional con referencias globales de alta calidad.
Esta sesión formativa, organizada por el Instituto Hondureño del Café (Ihcafe), busca elevar el estándar de evaluación en Honduras, preparando a sus profesionales para torneos internacionales donde la precisión sensorial marca la diferencia.
La diversidad de orígenes presentes en la mesa generó un diálogo vibrante. Mientras Etiopía y Colombia destacaron por sus perfiles florales y frutales intensos, Taiwán sorprendió con lotes de especialidad que, pese a su producción limitada, exhiben fermentaciones innovadoras y dulzor excepcional.
Bolivia y Ecuador aportaron notas herbales y cítricas equilibradas, y El Salvador y México sumaron profundidad con procesos lavados y naturales. Honduras, como anfitrión, mostró su versatilidad con cafés de regiones como Copán y Santa Bárbara, recibiendo elogios por su consistencia y dulzor natural.
Una vez concluyeron las rondas profesionales, la catación abrió sus puertas a consumidores, coffee lovers y visitantes de la feria. Todos pudieron explorar sensorialmente los diversos perfiles, identificando diferencias sutiles entre un Geisha taiwanés anaeróbico y un Bourbon hondureño procesado con miel.
Esta interacción directa no solo democratizó el conocimiento del café de especialidad, sino que fortaleció la apreciación del público por la calidad y el origen, fomentando un consumo más consciente y apasionado.Taiwán, aunque produce volúmenes pequeños en comparación con gigantes como Colombia o Honduras, se consolida como referente en el nicho de especialidad gracias a su enfoque en innovación y precisión.

