28.07.2026

Cafetaleras rompen barreras con la Alianza de Mujeres en Café

Carmen Regalado (de blanco y negro), presidenta de la Alianza de Mujeres en Café de Honduras, con afiliadas a la organización de diferentes partes del país que ahora desarrollan proyectos empresariales.
Carmen Regalado (de blanco y negro), presidenta de la Alianza de Mujeres en Café de Honduras, con afiliadas a la organización de diferentes partes del país que ahora desarrollan proyectos empresariales.
Por The Nexus Coffee / Brenda Palma y Esmeralda Alvarado

La Alianza de Mujeres en Café de Honduras se consolida como un referente clave en el sector cafetalero hondureño impulsar a más de 469 productoras y otras profesionales que participan activamente en cada eslabón de la cadena de valor del café.

Esta organización reúne a mujeres destacadas en roles diversos (desde la producción hasta la comercialización, la catación, el barismo y la gestión de coffee shops), generando un impacto transformador que eleva la visibilidad femenina, abre puertas a mercados internacionales y fortalece la presencia de la mujer en una industria históricamente dominada por hombres.

Carmen Regalado, presidenta de la Alianza, en entrevista con The Nexus Coffee describe con pasión el alcance de la organización: “Somos mujeres que estamos dentro de la cadena de valor del café, ya sea productoras, catadoras, coffee lovers, comercializadoras, baristas, dueñas de coffee shops y todas las que participan en esta cadena en Honduras”.

Actualmente, la Alianza cuenta con seis subcapítulos distribuidos en Ocotepeque, Copán, Marcala, Olancho, Centro Oriente y Zona Norte, donde aglutina a más de 469 socias unidas por la pasión compartida hacia el grano de oro.

La organización mantiene las puertas abiertas a toda mujer mayor de 18 años que forme parte de la cadena de valor del café y posea el deseo genuino de integrarse. El proceso inicia con el contacto a través de redes sociales, continúa con una solicitud de inscripción, una evaluación por parte de la junta directiva y el cumplimiento de los aportes correspondientes.

Las socias producen cafés especiales cuya comercialización responde directamente a las preferencias de cada comprador. Muchas productoras logran exportar sus lotes a destinos exigentes como Taiwán, Estados Unidos y Europa.

La Alianza facilita espacios de encuentro y promoción que permiten a las socias mostrar sus productos a nivel nacional e internacional.

“Aprovechamos estos espacios para dar visibilidad a los cafés que tenemos presentes en la zona y a nivel nacional, de modo que los compradores conozcan y establezcan alianzas comerciales con ellas y puedan tener acceso al mercado”, explica Regalado.

Esta estrategia fortalece las redes de negocio y genera oportunidades concretas de crecimiento económico para las mujeres involucradas. Reconocimiento internacional y solidez institucional.

La Alianza de Mujeres en Café de Honduras opera como organización legalmente reconocida en el país y forma parte de la International Women’s Coffee Alliance (IWCA), que cuenta con 40 capítulos en todo el mundo.

El capítulo hondureño se posiciona como uno de los más activos, contribuyendo al objetivo global de visibilizar y empoderar a las mujeres en la industria del café.

La importancia de esta Alianza trasciende lo económico, pues constituye un espacio de sororidad, aprendizaje continuo y reivindicación del rol protagónico que las mujeres desempeñan en el café hondureño.

En un contexto donde el sector cafetalero representa una pieza fundamental de la economía nacional, la Alianza demuestra que la inclusión genera valor agregado, innovación y sostenibilidad.

Gracias a la Alianza de Mujeres en Café, Elizabeth Ramírez, originaria de Danlí, El Paraíso, transformó su sueño en una realidad palpable.  Esta caficultora hondureña ha elevado la calidad de su grano de 83 a 87 puntos en solo tres años de monitoreo constante.
 
Hoy, con su propia marca La Primavera, su café no solo compite en certámenes nacionales, sino que ha logrado colocarse entre los diez mejores en una importante competencia en Chicago. Lo que comenzó como una simple invitación en una celebración del Día de la Mujer se convirtió en una formación integral que le permitió pasar de productora tradicional a emprendedora con visión exportadora.
 
El apoyo de su esposo ha sido el pilar fundamental en este camino. Juntos pasaron de tres cuartos de manzana heredados de su abuelo materno a seis manzanas de café, donde la determinación familiar se traduce en cada grano.  “Él siempre me dijo: pruébese”, recuerda Elizabeth con gratitud.
 
Con la ayuda de una socia de la Alianza en Siguatepeque, aprendió a tostar, diseñar empaques y presentar su producto con profesionalismo.
 
Hoy ofrece su café empacado con orgullo, llevando el nombre de su comunidad y demostrando que la calidad también nace en las zonas más apartadas. Más allá de los reconocimientos, el mayor sueño de Elizabeth es inspirar y capacitar.
 
“Traigo la sangre caficultora con mucho orgullo”, afirma en entrevista con The Nexus Coffee, mientras mira al futuro con la esperanza de que otros productores de su comunidad puedan exportar y valorar su trabajo.