Por The Nexus Coffee / Foto : Reyes
El fenómeno El Niño se fortalece y mantiene una probabilidad cercana al 100% de persistir durante los próximos meses, un escenario que genera preocupación entre los países productores ante el riesgo de una reducción en la producción de café en América Latina.
La Organización Meteorológica Mundial confirmó el 3 de septiembre una probabilidad cercana al 100% de persistencia de El Niño durante septiembre-noviembre de 2026 y diciembre-febrero de 2027. Además, proyecta una intensificación hasta niveles muy fuertes hacia finales de este año.
El riesgo para el café surge porque el fenómeno modifica los patrones de precipitación y temperatura de manera desigual. En regiones productoras, periodos secos prolongados pueden reducir humedad del suelo, afectar floración y limitar el desarrollo posterior de los frutos.
Brasil concentra una parte decisiva de la oferta mundial y observa el escenario con atención. El Gobierno de Minas Gerais advierte que calor prolongado y déficit hídrico pueden comprometer floración y llenado de granos, con efectos sobre productividad y calidad.
El Centro Nacional de Monitoreo y Alertas de Desastres de Brasil señala que El Niño puede elevar temperaturas y reducir lluvias en distintas áreas agrícolas del país. Para el café, destaca la necesidad de lluvias adecuadas después del periodo seco.
En Colombia, la Federación Nacional de Cafeteros mantiene vigilancia sobre las condiciones climáticas debido a su influencia sobre producción. Los excesos de lluvia perjudican floraciones y desarrollo del grano, por lo que el equilibrio hídrico resulta esencial para las plantas.
La experiencia colombiana demuestra que el problema no consiste solo en recibir poca lluvia. Precipitaciones excesivas pueden interferir con la floración, mientras déficits hídricos prolongados generan estrés. El café necesita una distribución del agua en las diferentes etapas del ciclo productivo.
Reducción en la producción de café en América Latina
En Honduras, autoridades del Instituto Hondureño del Café (Ihcafe) identifican sequías, lluvias fuertes y huracanes entre los principales eventos climáticos que inciden directamente sobre producción, calidad y comercialización. El organismo considera al país altamente vulnerable por sus condiciones geográficas y limitada capacidad adaptativa.
Productores consultados por The Nexus Coffee, Mirtala Guerra, presidenta de la organización Productores Hondureños de Café Sostenible (PROHCAS), ubicada en Lepaera, Lempira (occidente de Honduras) advierte que «habrá una reducción en la producción porque no está lloviendo lo suficiente debido al fenómeno El Niño».
Las lluvias adquieren importancia cuando las plantas atraviesan fases de floración y formación del fruto. Una disponibilidad insuficiente de agua puede limitar procesos fisiológicos esenciales, mientras temperaturas elevadas incrementan la demanda hídrica y aceleran determinadas etapas del desarrollo de la planta.
Igualmente, las autoridades de organizaciones del sector en diferentes países de Centroamérica y México han manifestado preocupación por el panorama climático que efectivamente podría provocar una reducción en la producción de café.
El escenario también plantea riesgos para el ciclo 2026-2028 porque los efectos climáticos no necesariamente terminan con una cosecha. El estrés hídrico puede afectar la capacidad productiva posterior, alterar floraciones futuras y reducir el potencial de rendimiento de las plantaciones.
La OMM advierte que la intensidad de El Niño no determina por sola el impacto en cada país. La respuesta depende de temporada, ubicación y otros factores climáticos, por lo que las autoridades agrícolas requieren pronósticos locales para evaluar riesgos.

