Por The Nexus Coffee / Foto : The Nexus Coffee
El rostro de Jesús Antonio Rápalo Murillo sonríe desde miles de paquetes de Café Royal que recorren supermercados Migros en Suiza.
Décadas de dedicación a las fincas de Santa Bárbara convierten a este caficultor en el símbolo vivo de un café que viaja desde las montañas hondureñas hasta las mesas europeas con historia, sabor y compromiso social.
Rápalo Murillo falleció en julio de 2026 en la aldea La Laguna Protección, municipio de Concepción del Norte, Santa Bárbara, a los 92 años, tras enfrentar complicaciones de salud en sus últimos años, pero su partida dejó un legado profundo que sus hijos y la comunidad cafetalera preservan con determinación.
Durante más de medio siglo, este productor cultivó café en su finca Las Cuchillas y junto con otros productores fundó la Cooperativa Mixta Delicias del Campo (Comdelica), la cual logró la certificación Fairtrade y abrió las puertas a una alianza directa con Delica AG, dueña de la marca Café Royal.
Cada paquete de Crema Intenso Honduras o Espresso Forte lleva su retrato. Los compradores suizos encuentran en esa foto no solo granos 100% arábica de excelente cremosidad y notas de chocolate negro y malta, sino también el rostro de un hombre que encarna la pasión por el café.
Por cada unidad vendida, la cadena destina 50 centavos de francos suizos a proyectos locales: mejoras en la clínica Santa Lucía, infraestructura para la cooperativa, capacitación agrícola y cultivos complementarios como cardamomo que generan ingresos adicionales para las familias.
En Honduras, sus hijos mantienen la misma calidad, pasión y responsabilidad que su padre transmite. La finca continúa produciendo bajo los mismos principios que llevaron al café hondureño a destacar en Suiza.
Alfredo Rivera, gerente de la cooperativa, ha resaltado el liderazgo de Rápalo Murillo, por haber sido un hombre de palabra, impulsor de la comunidad y ejemplo para los más de 300 productores que hoy participan en esta cadena de valor transparente.
Café Royal, marca suiza nacida en 2012 bajo el paraguas de Delica AG (parte del gigante Migros), apuesta por historias reales como esta. La empresa transforma el comercio tradicional en una relación cercana que garantiza precios justos, trazabilidad y mejoras concretas en origen.
Mientras el aroma de Honduras llena hogares suizos, la imagen de Rápalo Murillo recuerda que detrás de cada taza existe un productor que sigue inspirando a su comunidad.

