Por The Nexus Coffee / Foto: Reyes
Según los últimos datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), Brasil y Vietnam seguirán dominando el mercado global del café en la campaña 2025/26, representando juntos aproximadamente el 52.5% de la producción mundial.
Una concentración de poder que, lejos de ser una novedad, se ha convertido en una constante estructural del sector cafetalero internacional.
De acuerdo con las proyecciones del USDA, la producción mundial alcanzará los 178.85 millones de sacos de 60 kilogramos en la actual temporada. De ese total, Brasil aportará 63 millones de sacos y Vietnam 30.8 millones, sumando casi 94 millones de sacos.
Esta cifra confirma, una vez más, que el futuro del café mundial depende en gran medida de lo que ocurra en estos dos países.
El liderazgo indiscutible de Brasil
Brasil mantiene su posición como el mayor productor mundial, aunque con una cosecha algo más baja que en campañas anteriores debido a problemas climáticos.
La sequía y altas temperaturas afectaron especialmente al arábica en regiones clave como Minas Gerais y São Paulo, reduciendo su producción a unos 38 millones de sacos.
Sin embargo, el róbusta (conilon) compensó en parte la caída, alcanzando 25 millones de sacos gracias a mejores condiciones de lluvia en Espírito Santo y Bahía. Pese a la merma en arábica, Brasil sigue siendo el proveedor principal de café de alta calidad para los mercados más exigentes del mundo.
Vietnam: el gigante del robusta
Vietnam continúa consolidándose como el segundo productor mundial y el principal proveedor de café robusta. Se espera que alcance los 30.8 millones de sacos, impulsado por mejores rendimientos gracias a condiciones climáticas favorables y al aumento en el uso de fertilizantes por parte de los productores.
Casi el 95% de su producción corresponde a robusta, lo que lo convierte en un actor clave para la industria del café soluble y las mezclas de bajo costo a nivel global.
Aunque Brasil y Vietnam concentran más de la mitad de la oferta mundial, el resto de los países productores siguen siendo fundamentales para la diversidad de perfiles de taza y para atender la creciente demanda de cafés especiales y de origen.
La concentración en dos países también genera vulnerabilidad: cualquier evento climático extremo en Brasil o Vietnam puede mover los precios internacionales de forma significativa, como se ha visto en los últimos años.
Según el USDA, la campaña 2025/26 se perfila con un ligero superávit global, lo que ha contribuido a moderar los precios tras los picos históricos de 2024 y 2025. Sin embargo, la dependencia de Brasil y Vietnam sigue siendo uno de los rasgos más característicos, y estables, del mercado mundial del café.

