15.06.2026

Mal clima genera preocupación en el sector cafetalero brasileño

Por The Nexus Coffee

El clima de los últimos días ha despertado preocupación en el sector cafetalero brasileño. Eventos extremos han afectado regiones productoras clave y han interrumpido el avance de la cosecha en curso.
El 30 de mayo ha caído granizo de fuerte intensidad en el sur de Minas Gerais, principalmente en municipios como Boa Esperança y Campo do Meio. El fenómeno ha provocado defoliación severa en las plantas, caída masiva de cerezas maduras y daños en frutos listos para la recolección.
 
Productores locales han reportado pérdidas de hasta el 70% en algunas áreas puntuales, con impactos visibles en la calidad y el volumen de la producción regional. Estimaciones preliminares han señalado alrededor de 230 mil sacos en riesgo en las zonas más afectadas.
 
En los últimos días han continuado las lluvias irregulares y pancadas acompañadas de inestabilidad en el Centro-Sur del país. Estas precipitaciones han generado exceso de humedad en los terreiros de secado y han ralentizado las operaciones de cosecha en el sur de Minas y partes de São Paulo.
 
El Instituto Nacional de Meteorología (INMET) ha alertado sobre la posibilidad de más temporales con granizo en el Sudeste durante esta semana, lo que ha mantenido en alerta a los caficultores.
Pese a estos contratiempos localizados, la Companhia Nacional de Abastecimento (CONAB) ha proyectado una cosecha récord para 2026, con un volumen estimado entre 66.2 millones y 66.7 millones de sacos. Esta proyección se basa en la bienalidad positiva, el aumento de la área productiva y las condiciones climáticas generales favorables a lo largo del ciclo.
 
Las autoridades han destacado que los daños por granizo resultan puntuales y no comprometen el panorama nacional de oferta.El sector sigue monitoreando de cerca la evolución del clima.
Las próximas semanas resultan decisivas para determinar el impacto final de las inestabilidades sobre la calidad y el rendimiento de la safra. Analistas han indicado que, aunque Brasil mantiene su liderazgo mundial en producción, la volatilidad climática continúa representando un factor de riesgo constante para los productores y para los precios internacionales del café.