11.06.2026

¿Por qué es vital prorrogar el Ficafé en El Salvador?

Por The Nexus Coffee

Miles de familias caficultoras salvadoreñas han resistido los vaivenes del mercado, las plagas de roya y broca, las sequías y los altos costos gracias a la Ley Especial del Ficafé, un fideicomiso que está por vencer.

Frente a esa situación, el gobierno del presidente Nayib Bukele ha pedido formalmente su prórroga por cinco años para continuar protegiendo la caficultura nacional y evitar una crisis mayor en el campo.

La Asamblea Legislativa analiza ahora esta solicitud porque el Ficafé representa el principal pilar de estabilidad financiera para miles de productores. Esta extensión evitará embargos masivos y mantendrá el acceso a crédito en condiciones favorables. La decisión marcará el futuro inmediato del sector cafetalero, el empleo rural y la conservación del bosque.

El fideicomiso opera a través de la transferencia de carteras crediticias desde siete bancos privados hacia un patrimonio autónomo administrado por Bandesal como fiduciario.

Este esquema emite certificados fiduciarios en la Bolsa de Valores con respaldo bancario y subsidios del Estado vía el FEDA (Fideicomiso Especial de Desarrollo Agropecuario). Los recursos sirven para refinanciar deudas, otorgar nuevos créditos y financiar renovación de cafetales y conservación ambiental.

Los bancos aportaron el capital inicial de US$257.5 millones mediante 860 créditos transferidos en propiedad entre 2001 y 2002. Esta cartera forma el patrimonio base del fideicomiso y permite financiar a largo plazo. El modelo combina capital privado con gestión estatal para sostener el apoyo continuo al sector.

la Asociación Cafetalera de El Salvador (Acafesal) ha advertido que cerca de siete mil productores mantienen deudas pendientes por aproximadamente US$245 millones.

El presidente de esa organización, Sergio Ticas, ha señalado que los caficultores enfrentan serias dificultades para pagar debido a los efectos acumulados de plagas, sequías y altos costos.

La gremial insiste en que sin prórroga los embargos pondrán en riesgo directo las fincas y el tejido social rural.

El gobierno presentó la iniciativa el 10 de junio a través del Viceministerio de Agricultura para extender el fideicomiso hasta julio de 2031. La propuesta mantiene intactos todos los beneficios actuales. Esta medida busca garantizar estabilidad crediticia ante la volatilidad del mercado y los desafíos climáticos.

La caficultura salvadoreña muestra repuntes recientes en exportaciones por los precios internacionales favorables. Sin embargo, la producción nacional sigue muy por debajo de los niveles históricos.

El sector enfrenta problemas estructurales como la escasa renovación de cafetales y la alta vulnerabilidad al clima que justifican un respaldo financiero sostenido.

La importancia del Ficafé radica en su rol como estabilizador financiero que protege el bosque cafetalero, regulador clave de agua y biodiversidad. Este mecanismo abre acceso a crédito en momentos en que la banca privada reduce su exposición al riesgo cafetalero.