Por The Nexus Coffee
Con dos primeros lugares consecutivos en Taza de Excelencia Nicaragua, Abner Samuel Zavala se ha consolidado como uno de los productores más respetados del café de especialidad centroamericano.
Desde la finca El Cambalache, en las alturas de Dipilto, logró el primer lugar en Procesos Lavados con una Geisha de 91.44 puntos. Su historia inspira como ejemplo de maestría y dedicación.
En esta entrevista con The Nexus Coffee, Zavala comparte sin reservas los secretos de su éxito. Plantea observación meticulosa, respeto por la planta y una filosofía donde cada detalle cuenta.
“Geisha es para mí la variedad más fácil de manejar… si entendiste su floración, su manejo agronómico, su fermentación y secado”, afirma en una entrevista con The Nexus Coffee.
Ingeniero Agrónomo graduado de la prestigiosa Escuela Agrícola Panamericana, Zamorano (Honduras) en 2014, Zavala combina herencia familiar con sólida formación técnica.
¿Por qué decidió apostar por Geisha este año en la categoría de Lavados en Taza de Excelencia, considerando que es una variedad exigente y de alto riesgo?
Contestando su primera pregunta: ¿por qué por Geisha?, si usted sabrá, yo soy ganador por segundo año consecutivo, con fincas diferentes, de Taza de Excelencia, con Geisha, y decidí apostar con Geisha por la calidad que tuve el año pasado, la calidad y el proceso también, el proceso que logré desarrollar para sacar el máximo potencial de ese café. Y con el tema de que es una variedad de alto riesgo y exigente, creo que traté la variedad como tal, con eso me refiero a que fueron prácticas diferentes a todo el manejo de la finca, hablando desde el punto agronómico, desde el manejo de la fertilización, desde el manejo de las malezas, entonces también le di a la variedad lo que ella exigía, entonces eso me llenó de confianza para poder participar con ella, y ya le puedo decir que para mí Geisha es una variedad muy fácil de manejar. Si entendió la variedad, si entendió su floración, su manejo agronómico, su fermentación y en secado, es para mí la variedad más fácil de manejar.
¿Qué desafíos técnicos enfrentó en la preparación de la muestra que lo llevó a ganar?
Uno de los desafíos fue el clima, estuvimos en un clima bastante lluvioso, entonces en el momento de la recolección eso daba un poco de miedo, también, otra de las cosas que Geisha es una variedad con maduración tardía en comparación con los otros. Entonces, muchas veces pensábamos que no íbamos a llegar, que el tiempo de maduración iba muy tarde. Imagínense que mi primer lotecito lo saqué, lo estaba secando en marzo apenas, y prácticamente la entrega de muestras era un mes después, la entrega del lote… entonces sí el tema de su maduración, porque también fue como que al inicio lluvia y después seco. Entonces, sí fue un alto desafío que enfrentamos, fue más que todo el tema de condiciones climáticas.
Usted ha sido finalista en ediciones anteriores, ¿qué ha cambiado en su forma de trabajar desde su primer logro en Taza de Excelencia?
Sí, fíjese que es mi octava vez siendo finalista bajo mi nombre, y creo que es la trece o catorce vez con las fincas de la familia, ya es un legado, sumado a eso, ocho ocasiones de mi papá… ya estamos trabajando bastante en eso, y creo que lo que me ha llevado a trabajar diferente es entender que cada detalle suma. Taza de la Excelencia uno lo hace campeón por milésimas, entonces es tomar el control, tener el control desde el manejo agronómico en cada detalle; que tratamos de que casi todo sea orgánico, desde el no uso de nitrógeno, desde el uso de buenas materias para fertilizar hasta la recolección. Lo hacemos en su mayoría con mujeres, con un selecto grupo de personas que entienden, luego de eso en beneficio húmedo, tratamos de manejar mucha inocuidad. El secado también que realizamos en finca es muy importante. Luego, la otra preparación que tomamos mucho cuidado es una vez que ya tenemos el lote completo, hacemos una selección manual con mis muchachos, una selección manual de cereza, en este caso de café pergamino imperfecto. Así que hemos logrado medir todas las variables que nos pueden afectar, tomamos sumo cuidado de ellos y eso nos hace tener un café muy bueno.
Muchos productores sueñan con ganar Taza de Excelencia, o por lo menos estar entre los mejores. ¿Qué consejo práctico le da a un productor joven?
Sí, mire que muchos sueñan, es verdad, y hay mucha gente que viene siguiendo los pasos de uno, queriéndolo hacer. Yo creo que un consejo práctico es primero entender lo que tenemos, primero la confianza en Dios, eso es número uno, la fe en Dios para mí. Luego entender dónde está ubicado, en este caso si va a sembrar una variedad para competir, posición al sol, cómo es su suelo, pH, todas esas cosas, su sombra, es súper importante. Y pues yo les digo que se esfuercen, que se esfuercen, que trabajen, que le metan pasión, que le metan amor. Dicen que el amor y la pasión son un ingrediente especial también que va incluido en este logro, en cada logro, así que nunca desistan. Yo estuve seis años intentando ganar un primer lugar, seis años siempre en el top 10, y se dio el primer lugar y se volvió a repetir, y eso significa que no es casualidad, es parte de un gran trabajo. Tengo un lema, que es el lema de mi universidad, que dice que el trabajo todo lo vence, y es verdad.
¿Cuál es el futuro que usted observa sobre el café de especialidad de Nicaragua y Centroamérica?
Un futuro bastante prometedor, con muchos desafíos también, sobre todo el tema del clima, en el cual nos tenemos que adaptar, pero veo un futuro bastante prometedor. En el tema de Nicaragua, es un país que está emergiendo con la plantación de nuevos varietales, de nuevos varietales exóticos, y estamos viendo que se están adaptando, pues ya siguiendo los consejos prácticamente de otros países, que ya estaban con varietales exóticos, ahora nosotros ya lo estamos haciendo, nos estamos adaptando a estos varietales con más conocimiento. Entonces, veo un futuro bastante prometedor, y un destino en el cual muchos tostadores están viniendo, están diciendo, wow, no conocíamos que Nicaragua tenía esta calidad. En el tema de Centroamérica es igual, es igual, yo veo a Centroamérica muy fuerte para el futuro, mucha gente queriéndolo hacer bien en cuanto a la especialidad, y cada vez implementando nuevas normas, nuevas prácticas que hacen o mejorar su calidad o mantenerse bastante consistente.

