Por The Nexus Coffee / Video y fotos: Alvarado
En el universo del café de especialidad, pocos rituales generan tanta devoción como la preparación manual y vertidos sobre filtros. Dos métodos dominan la escena: el refinado Chemex y el dinámico Hario V60.
Ambos usan filtro de papel y vertido manual, pero ofrecen experiencias radicalmente diferentes en la taza. Uno es elegancia y pureza; el otro, intensidad y control.
¿Cuál merece tu atención?
El Chemex, creado en 1941 por el químico Peter Schlumbohm, es una escultura de vidrio borosilicato con forma de reloj de arena. Su collar de madera y correa de cuero lo convierten en objeto de deseo para cualquier mesa. Es lento, fotogénico y deliberado. En cambio, el V60 de Hario es puro diseño japonés: cono de 60 grados con estrías espirales y un amplio agujero en la base que acelera el flujo. Es el preferido de baristas de competición por su precisión y rapidez.
Walter Tinoco, barista de Incanta, uno de los cafés de moda en San Pedro Sula, Honduras, explica en entrevista con The Nexus Cofee que la «diferencia fundamental está en los filtros».
Los del Chemex son notablemente más gruesos y densos, reteniendo aceites y sedimentos con eficacia. El resultado es una taza extremadamente limpia, ligera y sedosa, casi como un té de alta gama. Los del V60, más delgados, dejan pasar más aceites y partículas finas, generando mayor cuerpo, textura y complejidad, dice.
En sabor, el contraste es evidente. El Chemex resalta dulzor, acidez elegante y notas florales o frutales delicadas. Ideal para cafés lavados de origen ligero. El V60, por su parte, entrega acidez vibrante, cuerpo más presente y sabores intensos, perfecto para granos naturales o con fermentaciones experimentales.
La preparación también marca diferencias, dice Tinoco. Para el Chemex se recomienda molienda media-gruesa y un vertido lento y constante. El proceso dura entre 4 y 5 minutos y es más indulgente con pequeños errores.
El V60 exige molienda media, pulsos controlados y mayor atención técnica. Su ciclo es más corto (2:30 a 3:30 minutos) pero recompensa la precisión con resultados espectaculares.
Entonces, ¿cuál elegir? Si buscas belleza, claridad y una experiencia relajada para compartir, el Chemex es imbatible. Si prefieres extraer el máximo carácter de un café complejo y disfrutar de un ritual más activo, el V60 se lleva el premio.

