26.10.2026

¿Entre más café, más testosterona? Esto revela estudio científico

Preparación de café filtrado: V60, Aeropress al fondo y la rueda de sabores lista para la cata.
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Por The Nexus Coffee / Foto : Alejandra Rivas

¿Más café, más testosterona? Un estudio publicado recientemente en European Journal of Nutrition  encontró una asociación entre el consumo habitual de café y mayores niveles de testosterona total en hombres. Sin embargo, otros indicadores hormonales mostraron resultados que requieren interpretación cuidadosa.

La investigación analizó datos de 2,264 adultos de 46 años pertenecientes a la Cohorte de Nacimiento del Norte de Finlandia de 1966. El equipo comparó café, hormonas y marcadores metabólicos, considerando factores como peso, tabaquismo, actividad física y alcohol generales.

Los participantes se clasificaron según su consumo diario: una o dos tazas, tres o cuatro, y cinco o más. También se incluyeron personas que no bebían café, aunque este grupo resultó pequeño, con apenas 70 participantes registrados dentro del análisis.

En los hombres, cada taza adicional al día se relacionó con un aumento de 0.29 nanomoles por litro en la testosterona total, incluso después de ajustar los resultados por factores personales y hábitos de vida incluidos en el análisis estadístico.

El estudio también detectó una asociación positiva con la testosterona biodisponible y la globulina transportadora de hormonas sexuales, conocida como SHBG. Esta proteína se une a las hormonas sexuales y modifica la proporción que circula libremente en la sangre humana.

Más café, más testosterona, no necesariamente

No obstante, el resultado no significa que beber más café eleve todas las formas de testosterona: los investigadores observaron asociaciones inversas con la testosterona libre y el índice de andrógenos libres, dos indicadores complementarios que describen el perfil hormonal masculino.

En las mujeres, el patrón resultó diferente, pues el consumo de café se asoció con niveles más altos de SHBG y menores de testosterona libre e índice de andrógenos libres, pero no mostró relación significativa con la testosterona total o biodisponible.

Además de las hormonas, los consumidores de mayores cantidades presentaron menor porcentaje y masa de grasa corporal, menos grasa visceral y mayor masa muscular, aunque el índice de masa corporal resultó similar entre los grupos. Estas diferencias tampoco demuestran causalidad.

Los autores advierten que el análisis observacional recogió datos en un solo momento, por lo que no permite establecer si el café provoca cambios hormonales; tampoco descarta que otros factores no medidos expliquen las asociaciones encontradas en la población estudiada.

Por ahora, la evidencia no justifica aumentar el consumo de café con el objetivo de elevar la testosterona. Los investigadores solicitan estudios longitudinales y ensayos de intervención para confirmar los resultados, aclarar posibles mecanismos biológicos y determinar su relevancia clínica.

El café es un objeto de estudio científico por cientos de instituciones alrededor del mundo.